Este verano dio comienzo la nueva aventura francesa, en concreto en la isla de Córcega. Durante los meses de julio y agosto, trabajamos en un pequeño y paradisíaco restaurante situado en plena naturaleza y a pie de playa llamado Le Cabanon Bleu.  El clima, el ambiente alegre y vacacional que transmitía tanto el lugar como todo su equipo; encajaron como piezas de un puzzle con nuestro jamón Cinco Jotas, el cual sorprendió gratamente a todos los clientes.

En lo personal; la experiencia fue magnífica; todo el equipo me hizo sentir como en casa, y uno de los mayores contras, afrontarme a un nuevo idioma; poco a poco fue minimizándose.

Verano diferente, con grandes anécdotas y que siempre recordaré con una sonrisa.